El DFL 2: nuevas oportunidades para invertir abre un nuevo escenario para la inversión inmobiliaria, con un régimen tributario especial para las rentas de arrendamiento de determinadas viviendas.
La medida contempla un impuesto único del 5% sobre estas rentas, sujeto a los requisitos establecidos en la normativa, y entrará en vigencia el 1 de enero de 2027.
Este tratamiento tributario podría favorecer la liquidez y generar nuevas oportunidades de reinversión para propietarios e inversionistas.